Historia

La historia completa

La idea nació de una necesidad real. Mi gran pasión es el esquí de travesía. Fuera de pista casi nunca hay caminos visibles: la nieve lo cubre todo y, por seguridad, las rutas de invierno suelen ir por lugares completamente distintos. El GPS y las rutas GPX son imprescindibles. Poder comprobar tu posición amplía tus opciones y aporta una seguridad muy valiosa.

Los teléfonos sirven muy bien para navegar, pero tener que sacarlos del bolsillo una y otra vez, quitarse los guantes y manipularlos con un frío intenso se vuelve cansado muy pronto. El reloj parecía la solución obvia, pero todas las apps que probé eran poco prácticas: lentas, incómodas, con escaso detalle y más preocupadas por las estadísticas del ejercicio que por ayudarme a orientarme.

Cuando salió el Apple Watch Ultra, me compré uno con la esperanza de que fuera diferente. El hardware era impresionante, pero las apps de mapas seguían sin ser lo que yo necesitaba. Quería algo enfocado en la navegación, no en el seguimiento de actividad con un mapa pegado encima.

¿Por qué no construirlo yo mismo?

Como programador, empecé a preguntarme por qué nadie había creado una buena app de mapas para Apple Watch. Pronto descubrí la respuesta: hacerlo es realmente difícil. No hay herramientas listas para resolverlo y toca construirlo todo desde cero. Tal vez por eso tantas apps para el reloj relegan los mapas a un segundo plano.

Pero, curiosamente, me encanta este tipo de reto. Resolver problemas complejos, cuidar los pequeños detalles, hacer que todo sea rápido y fluido. La idea se me quedó grabada, pero con un trabajo a tiempo completo no tenía tiempo para perseguirla.

El despido que lo cambió todo

Llegó el otoño de 2024. Mi empresa se quedó sin financiación y despidió a muchas personas, entre ellas a mí. De repente tenía tiempo de sobra. Después de 12 años sin parar en la misma empresa, no quería lanzarme de inmediato a buscar otro empleo. Preferí darme un respiro y descubrir qué quería hacer después.

Así empecé a trabajar en WristTopo, aunque ni de lejos pensaba convertirla en mi siguiente empleo. Disfrutaba de mi libertad, pero quería mantener la mente activa y aprender una tecnología nueva, ya que no era desarrollador de iOS. El primer paso fue una prueba de concepto solo para el reloj.

Me llevó unos meses sacar la primera versión, pero la verdad es que quedé bastante contento con el resultado. Además, descubrí que disfrutaba muchísimo con las tecnologías de Apple. Y tener una perspectiva algo distinta y mi experiencia previa, curiosamente, me daban ventaja.

La alegría del desarrollo independiente

Así que decidí publicar la app en el App Store en 2025 y ver qué pasaba, con cero expectativas. Arrancó despacio, pero de vez en cuando empecé a recibir comentarios de usuarios que decían que la disfrutaban de verdad, junto con consejos útiles e ideas para nuevas funciones. Más adelante tuve algunos picos de nuevos usuarios y comentarios, normalmente cuando me mencionaban en alguna web popular.

Descubrí lo gratificante que es encargarme de todo el proceso: convertir una idea en diseño y código, hablar después con quienes usan la app e incorporar sus comentarios. Es muy distinto a ser una pieza pequeña dentro de una enorme organización. Mi software no viaja a Marte, pero todo ese proceso y esas conversaciones me devolvieron una ilusión que no sentía desde hacía años.

Creo que ahí cambió todo. Empecé a dedicarme en serio al desarrollo y comprendí que WristTopo podía convertirse en mi nuevo trabajo, y en uno tremendamente gratificante.

Dónde estoy hoy

La respuesta ha sido increíble. Recibo comentarios de los usuarios con regularidad, y la lista de funciones planeadas sigue creciendo en función de lo que la gente realmente necesita.

Pero quiero mantenerme siempre fiel a la idea central: que la app sea limpia, rápida y útil. Aunque añada más funciones, me aseguraré de no recargar la experiencia. Si mañana escucho una idea genial, puede que reordene del todo mis prioridades. Y espero que siga siendo así.

— Piotr